Es uno de los castillos aún no descubiertos por los turistas, sin embargo, es uno de los más bellos y auténticos en el República Checa, se encuentra a casi una hora en coche de Praga y en una zona muy verde y montañosa sobre el rÃo Berounka, al este de Praga .
Para conocerlo puede contratar un guÃa, que lo llevará por un recorrido de casi una hora, donde podrá conocer su historia que nos cuenta sobre Krivoklat que pertenece a los castillos más antiguos e importantes de los prÃncipes y reyes checos.
Durante el reinado de Premysl Otakar II, fue construido como un gran castillo real de caracterÃsticas monumentales para ser reconstruido más tarde por el rey Wenceslao IV, y luego ampliado generosamente por el rey Vladislav de Jagellon.
El castillo varias veces se vio seriamente dañado por el fuego y se convirtió en una prisión temida que literalmente hundió rápidamente su reputación, ya que en primer lugar durante el época del romanticismo en el siglo XIX (bajo el gobierno de la familia de Fürstenberg que poseÃa el castillo hasta 1929), el castillo fue reconstruido y salvado.
Una bella capilla dentro del castillo demuestra su Gran Realeza al igual que sus caballerescas salas con una exposición de pinturas y esculturas góticas, al la que se suma la biblioteca del castillo con más de 52.000 libros, un museo y una rica galerÃa de pinturas de los Fürstenberg.
También quedó representada la prisión del castillo por la que se hizo famoso en su momento con las cámaras de tortura y sus instrumentos, junto a una torre monumental, con una colección de trofeos de caza y una vista del área circundante.
Realizar un agradable paseo alrededor de los muros del castillo, la torre Huderka con una cocina de hogar abierta y una galerÃa que hace de observatorio, hacen de KÅ™ivoklát, un monumento cultural nacional.
El castillo está abierto de abril a octubre todos los dÃas, excepto los lunes y en noviembre y diciembre, los fines de semana y festivos solamente.
