Puente de Carlos (Karlův) es un puente de piedra del siglo XIV que une a Praga, es una magnÃfica estructura de la ciudad, ubicándose entre los mejores lugares de interés turÃstico y es la principal vÃa peatonal que conecta la Ciudad Vieja con Mala Strana y el Castillo de Praga.
Del Puente de Carlos los visitantes pueden disfrutar de vistas en el horizonte Praga, junto a la amplia extensión de los rÃos debajo de ella, flanqueado en ambos lados a elegantes edificios, asà como el Castillo de Praga presenta sus torres eminentes en el centro de la ciudad.
El Puente de Carlos, recibe multitudes de personas durante el dÃa y los artistas callejeros, músicos con su jazz, le brindan un toque de calidez y belleza adicional, transformándolo en verdadero paseo romántico desde primera hora de la mañana o en cualquier momento de la noche.
La primera piedra fue colocada en 1357, siendo Carlos IV el favorito arquitecto y constructor, Peter Parler, quien supervisó la mayorÃa de los trabajos, la idea inicial era realizar una construcción funcional para torneos de caballeros y durante muchos años la única decoración en el puente fue un simple crucifijo.
Más tarde, el deseo de ornamentación Católica dio lugar a 30 estatuas que se erigieron entre 1600 y 1800, en la actualidad hay 75 estatuas en el Puente de Carlos, pero la mayorÃa son copias, ya que las inundaciones y catástrofes a través de los siglos dañado los originales.
Quizás las más interesantes, asà como antigua, son el de Juan Nepomuceno (8ª de la derecha al cruzar hacia el Castillo de Praga) y la entrada al Puente está marcada en ambos extremos por torres: la Torre de Puente de la Ciudad Vieja y el Puente de la torre de Mala Strana.
